En ciertas oportunidades, la urgencia de algunos temas suele tapar las sensaciones de fondo. La temática de estos tiempos suele señalar la agenda de los puntos a discutir, todo ésto, manejado por los multimedios monopólicos que distraen, con ésta agenda, el verdadero fondo de los problemas. Mas aún, cuando ven peligrar sus poderes económicos, por una nueva ley que reemplazará la de la dictadura...
Pero éste no es un blog periodístico en esencia. Estas son palabras, sensaciones, canciones, es decir, sentimientos:
No recuerdo en que momento, pero todo cambió. La sensación es de urgencia, como que todo pasó rápido. Esa condición de adormecimiento, y el despertar que golpea. La inconciencia rigió la vida de todos y cada uno de nosotros. En una serie de pasos denigrantes, que incluyeron el desprecio y el exhibicionismo obsceno, una clara muestra de sinrazón. El neoconservadorismo creó mounstros egoístas y pagados de si mísmos, demostrado por una total falta de solidaridad. Obviamos el amor al prójimo, que no es sólo una máxima de una expresión religiosa, es casi una obligación.
Brotaron la pobreza y la ignorancia, pues cuando no hay plata no hay tiempo para estudiar. El gobierno, que asumió popular, rápidamente se hizo "pragmático", y totalmente clientelista, nepotista, en fin, "amiguista". No parecía un gabinete, era una banda de entreguistas, cómplices, que hizo desaparecer el patrimonio nacional. No nos quedó ni la tierra ni el aire para nosotros. Hasta intentaron dejarnos sin el justo castigo sobre los asesinos y sus cómplices, en nuestra noche más oscura y larga. Y la continuidad reflejada en un calvo de ojos claros, que quebro otro gobierno, y acabó en lo que tenía que acabar. Una tragedia. Ahora que el incendio se apagó, los indeseables objetos de nuestra derrota, pretenden que olvidemos lo que han hecho, y hasta partidos que han "gobernado", y desaparecido, reclaman para sí el derecho de contar con "la verdad revelada", una mesiánica manera de querer destrozar lo que queda de nosotros.
Hoy las palabras tienen bronca. Bronca por descubrir que la gente de mi país no cree en solidaridades, sólo cree en la mezquina costumbre de atiborrarse de fetiches que demuestren cuánto tienen. Salvo algunas excepciones, que son eso, excepciones, gente con agallas para seguir peleando, aunque no siempre sean ayudados o escuchados.
Y el golpe al despertar fue duro y asimilarlo llevó varios años, y una vez que entendimos que pasó y como estamos ahora, podemos ver que hay algo de claridad, que desde hace algunos pocos años, la gente que pelea se vé más claramente, que los espacios que hay que volver a ocupar, se van llenando de gente que vale la pena. Y que la triste oposición (la que sólo es oposición por si misma), se va a ir quedando sola, dividida e ignorada.
Surge ésto de la urgencia, de la bronca, de la necesidad de no callarse, porque todo ésto ya fue escrito, y seguramente por gente mucho más dúctil e iluminada que yo. Pero igual yo lo tengo que decir. Ya.
Tenemos aún muchos espacios que llenar, patrimonio que recuperar, nuevos y viejos sueños que cumplir, y sobre todo, tenemos ganas de hacerlo.
Seguro.
Claudio Esteban Pantanetti, marzo del 2009
LA MEMORIA
Escrita por LEON GIECO
del disco BANDIDOS RURALES - 2001"
editado por EMI ARGENTINA
Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.
El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.
Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.
La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.
Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.
Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.
Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.
Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.
La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.
Todos los muertos de la A.M.I.A.
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.
Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.
Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.
Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.
La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.
La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.
Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.
América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.
Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.
La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.
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